Antonín y el Corral de la Morera

Juan Antonio Fuentes Bravo
…Como era obligado, los niños pasábamos el tiempo de ocio con juegos en la calle, pues en aquellas viviendas minúsculas no se podía jugar con amigos, ni tampoco en los patios, porque molestábamos a los vecinos. En verano, como todas las casas estaban abiertas a algún portal, nos quedábamos sentados en un escalón de mármol fresquito como el que tenía la puerta de la casa número cuatro… hasta que salía la casera, que nos echaba, y nos íbamos a otro portal…

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