Salvador escribe desde la certeza de haber encontrado un Tesoro: la Verdad que tiene rostro de Jesús. No habla de teorías, sino de una experiencia que transforma la vida. Nacido en Arrecife, donde celebró su bautismo, su confirmación, su primera comunión y su matrimonio en la parroquia de San Ginés Obispo, allí descubrió que Dios no es una idea lejana, sino un compañero de camino. Autor de varias obras espirituales —entre ellas «¿No lo ves? ¡Está a tu lado!»—, Salvador busca abrir ventanas hacia la esperanza. Sus libros no pretenden enseñar, sino acompañar. No argumentan: invitan a un encuentro. Con «Adorable vejez», segunda entrega de la trilogía «La tertulia», su palabra madura y se hace confidencia: el tiempo, lejos de apagar la fe, puede convertirla en luz.